Una de las partes más importantes e un coche es el sistema de enfriamiento, pero también es una de las partes invisible, que a no ser que presente una falla inminente es indeterminable.
Los
motores generalmente están diseñados para operar dentro de un rango
normal de temperatura de unos 87 a 105 grados Celsius. Una temperatura
de funcionamiento relativamente constante es absolutamente esencial para
el adecuado control de las emisiones, el ahorro de combustible y el rendimiento del coche.
Si el motor se sobrecalienta
y supera su rango de operación normal, las temperaturas elevadas pueden
causar un estrés severo en los cilindros, lo cual puede resultar en un
fallo de la junta de culata. Esto es
especialmente cierto con las cabezas de cilindros de aluminio porque el
aluminio se expande alrededor de dos a tres veces más que el hierro
fundido cuando se calienta. La diferencia en las tasas de expansión
térmica entre una cabeza de aluminio y un bloque de hierro fundido
combinado causa un estrés adicional a partir del sobrecalentamiento, lo
que puede deformas los cilindros.
Esto se representa como una de las fallas más comunes en los sistemas de enfriamiento
de un coche que, a su vez, puede conducir a una pérdida de fuerza en el
cierre de las áreas críticas donde radica el calor, permitiendo que la junta de la culata provoque fugas en la cabeza del cilindro.
Por otro lado, el refrigerante puede hervir fuera del radiador
y se puede llegar a perder. Los pistones se agrandan dentro de los
cilindros y pueden provocar ficción. De esta forma, se pueden ver
afectadas las válvulas y empezar a aparecer el desgaste y una concreta
falla en el sistema de enfriamiento. Esto, a su vez, pueden dañar los
componentes de las válvulas o, posiblemente, se puede dar como resultado
un mal contacto entre la cabeza de la válvula y el pistón.
Es preciso tener en cuenta, que siempre la junta de la culata
debe mantener el sello alrededor de la cámara de combustión para
regular una buena temperatura de funcionamiento alejando la presión. La
junta debe sellar y alejar del air el aceite, los líquidos refrigerantes, combustión interna y el motor a su respectiva temperatura de funcionamiento.
La junta de la culata
se convierte en una parte importante de la estructura total del motor.
Debe ser capaz de resistir las fuerzas dinámicas y térmicas que se
transmiten en un sistema mecánico como el de un coche. Por lo tanto, es
una parte del sistema de refrigeración del coche que debe estar en constante revisión y mantenimiento.
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